Un día soñé
que el sol de la mañana
me despertaba cada madrugada.
Un día soñé
que la oscuridad de un eclipse solar
me deslumbraba.
Y al día siguiente
no supe con qué soñar,
si con despertarme cada mañana
con la luz solar
o bailar al ritmo del son
que marcaba el eclipse de sol.
Si despertarme para ver
una estrella fugaz
o reconfortarme en una cálida noche
bajo la estrellas,
que no me fallan
y que me acogen
en su regazo cada noche.
Todo es bello de admirar,
todo es nuevo que sentir
¿pero qué elegir?
¿Volar dejándote llevar
por la corriente de un instante fugaz
o sumergirte en el inmenso mar
de la eternidad?
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